
La terapia Innerdance, que significa «danza interior», es una práctica de sanación y autoconocimiento que utiliza el sonido, la vibración y el tacto para guiar a las personas a un estado expandido de conciencia. Se considera un «portal de acceso al interior», que ayuda a la persona a reconectar con su ser más profundo.
A diferencia de la danza convencional, Innerdance no requiere movimientos externos específicos. La persona simplemente se acuesta en una colchoneta, con los ojos vendados, y se deja llevar por la experiencia. El facilitador de la terapia utiliza una cuidada selección de música y sonidos (frecuencias, ritmos, silencio) para inducir diferentes ondas cerebrales, similares a las que se experimentan durante el sueño. Esta estimulación sensorial se combina con toques suaves en el cuerpo para activar la energía vital, a menudo relacionada con la energía Kundalini.
Durante una sesión, las personas pueden experimentar una amplia gama de sensaciones y manifestaciones, que son únicas para cada individuo. Algunas de las experiencias comunes incluyen:
Movimientos corporales involuntarios: El cuerpo puede comenzar a moverse por sí mismo, liberando tensiones y bloqueos energéticos.
Emociones intensas: Pueden surgir risas, llanto o catarsis emocional.
Visiones e imágenes: A menudo se reportan patrones, colores, imágenes y visiones internas.
Sensaciones energéticas: Se pueden sentir hormigueos, calor o un flujo de energía por el cuerpo.
Los practicantes de Innerdance sostienen que esta terapia puede aportar numerosos beneficios, tales como:
Liberación de traumas y estrés: Ayuda a soltar emociones reprimidas y a liberar tensiones acumuladas.
Mejora del bienestar mental y emocional: Fomenta la claridad mental, el autoconocimiento y la empatía.
Desarrollo de la creatividad e intuición: Al conectar con el inconsciente, se pueden desbloquear habilidades creativas y psíquicas.
Mejora de dolores físicos: Puede aliviar molestias de origen psicosomático.
Innerdance se presenta como una forma de recalibrar el sistema nervioso y alinear el cuerpo, la mente y el espíritu, ofreciendo una vía para la autosanación y la transformación personal. Es importante destacar que, como otras terapias complementarias, no sustituye a la medicina tradicional y sus resultados pueden variar